Cuba: La isla prohibida

Escrito por Raúl Menchaca López 
 La Habana, Cuba. Martes 13 de Noviembre de 2012
. - Varios miles de vacacionistas transitan cada día por las aguas límpidas del Mar Caribe, convertido en la actualidad en el principal destino de la industria mundial de cruceros.

Frente a las costas de La Habana y de otras ciudades cubanas navegan semanalmente unos 140 cruceros que operan en el área y que miran con frustración los puertos de la capital de la Isla, Santiago de Cuba y Cienfuegos, habilitados para recibir a esos hoteles flotantes.

Los cruceros que navegan por la Cuenca del Caribe, orientados en lo fundamental hacia el mercado norteamericano, que durante el siglo pasado asimiló el 65 por ciento de los servicios ofertados en esa modalidad turística, no pueden acercarse a la mayor Isla de la región. Y es que la ley Helms-Burton, uno de los hilos de la venenosa telaraña del bloqueo estadounidense a Cuba, impide durante 6 meses entrar a Estados Unidos a los barcos que tocan puerto cubano.

Frustrado interés
Cuba, que tiene capacidad para recibir a unas 600 escalas de cruceros y atender a un millón de cruceristas, es vista con interés por muchas compañías dedicadas a ese negocio, pero el bloqueo es una pesada lápida que aplasta las buenas intenciones.

Las empresas navieras estadounidenses, que copan el mercado de los cruceros, no pueden enviar sus buques a Cuba, donde, además, la Casa Blanca prohíbe vacacionar a sus ciudadanos, una medida que incluso viola la propia Constitución norteamericana.

De acuerdo con estimaciones, visitarían a Cuba al menos un millón de los 7 millones de estadounidenses que cada año compran vacaciones en hoteles flotantes.

Hay que tener en cuenta que hasta 1959 Cuba fue el mercado natural del turismo estadounidense, que se movía desde La Florida hacia La Habana hasta por una línea de ferry que todavía algunos recuerdan.

Ni acercarse
La compañía norteamericana Havana Ferry Partners intentó a inicios de este año restablecer esa línea, que en su momento fue muy utilizada entre Cuba y Estados Unidos, pues permitía viajes de ida y vuelta en ambas direcciones durante un fin de semana.

Sin embargo, el 7 de marzo último, la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC por sus siglas en inglés, del Departamento del Tesoro, denegó a la empresa la solicitud de licencia para operar la ruta entre La Florida y La Habana.

Las prohibiciones también actúan en contra de las propias empresas norteamericanas que están privadas de ampliar sus negocios, a pesar de tener, casi al alcance de la mano, un punto atractivo para muchos vacacionistas.

Así, los norteamericanos son víctimas de ese bloqueo, porque ni siquiera para vacacionar en cruceros pueden acercarse a Cuba, un país que Washington ha convertido en la Isla prohibida. (Tomado de Radio Reloj)