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Violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de cubanas y cubanos

CUBA, 25 de octubre de 2017.- El 16 de junio del 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba. Esta directiva establece una nueva política, que proclama, entre sus principales objetivos, recrudecer el bloqueo contra la Isla.

Dispuso la revocación de otras adoptadas por su antecesor, que habían modificado la aplicación de algunos aspectos del bloqueo en la esfera de los viajes y el comercio.

Derogó la Directiva Presidencial de la Política de Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, emitida por el presidente Barack Obama el 14 de octubre del 2016, que había reconocido que el bloqueo era una política obsoleta y debía ser eliminado.

Por decisión del nuevo inquilino de la Casa Blanca  los Estados Unidos se opondrán a los reclamos a favor del levantamiento del bloqueo en la Organización de las Naciones Unidas y en otros foros internacionales, en franco desafío de la posición abrumadora de la comunidad internacional, del sentir de la mayoría de la opinión pública y de amplios sectores de la sociedad estadounidense.

Es cierto también que a pesar de las medidas de la anterior administración, el bloqueo siguió intacto. Por ejemplo, aunque se anunció por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos el 15 de marzo del 2016, que se le permitiría a Cuba utilizar el dólar estadounidense en sus transacciones internacionales y que bancos estadounidenses ofrecieran créditos a los importadores cubanos para adquirir productos estadounidenses autorizados, hasta la fecha Cuba no ha podido realizar ninguna operación internacional de envergadura en esta moneda.

Los daños acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación alcanzan la cifra de 822 mil 280 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional. A precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 130 mil 178,6 millones de dólares.

En el periodo comprendido entre abril del 2016 y marzo del 2017, el bloqueo ha causado pérdidas a Cuba en el orden de 4 mil 305,4 millones de dólares.

Según estimaciones realizadas por el Ministerio de Economía y Planificación de Cuba, el país requiere entre 2 mil millones y 2 mil quinientos millones de dólares de inversión extranjera directa anual para alcanzar su desarrollo económico. En otras palabras, el costo del bloqueo anual representa para Cuba alrededor del doble de lo necesario para el desarrollo total de su economía.

Los Estados Unidos debían cumplir con las 25 resoluciones adoptadas por la comunidad internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuyos Estados Miembros piden poner fin a esa absurda política, y levante unilateral e incondicionalmente el bloqueo.

CUBA, 24 de octubre de 2017.- El 16 de junio del 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba. Esta directiva establece una nueva política, que proclama, entre sus principales objetivos, recrudecer el bloqueo contra la Isla.

Dispuso la revocación de otras adoptadas por su antecesor, que habían modificado la aplicación de algunos aspectos del bloqueo en la esfera de los viajes y el comercio.

Derogó la Directiva Presidencial de la Política de Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, emitida por el presidente Barack Obama el 14 de octubre del 2016, que había reconocido que el bloqueo era una política obsoleta y debía ser eliminado.

Por decisión del nuevo inquilino de la Casa Blanca  los Estados Unidos se opondrán a los reclamos a favor del levantamiento del bloqueo en la Organización de las Naciones Unidas y en otros foros internacionales, en franco desafío de la posición abrumadora de la comunidad internacional, del sentir de la mayoría de la opinión pública y de amplios sectores de la sociedad estadounidense.

Es cierto también que a pesar de las medidas de la anterior administración, el bloqueo siguió intacto. Por ejemplo, aunque se anunció por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos el 15 de marzo del 2016, que se le permitiría a Cuba utilizar el dólar estadounidense en sus transacciones internacionales y que bancos estadounidenses ofrecieran créditos a los importadores cubanos para adquirir productos estadounidenses autorizados, hasta la fecha Cuba no ha podido realizar ninguna operación internacional de envergadura en esta moneda.

Los daños acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación alcanzan la cifra de 822 mil 280 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional. A precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 130 mil 178,6 millones de dólares.

En el periodo comprendido entre abril del 2016 y marzo del 2017, el bloqueo ha causado pérdidas a Cuba en el orden de 4 mil 305,4 millones de dólares.

Según estimaciones realizadas por el Ministerio de Economía y Planificación de Cuba, el país requiere entre 2 mil millones y 2 mil quinientos millones de dólares de inversión extranjera directa anual para alcanzar su desarrollo económico. En otras palabras, el costo del bloqueo anual representa para Cuba alrededor del doble de lo necesario para el desarrollo total de su economía.

Los Estados Unidos debían cumplir con las 25 resoluciones adoptadas por la comunidad internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuyos Estados Miembros piden poner fin a esa absurda política, y levante unilateral e incondicionalmente el bloqueo. (Cubavsbloqueo-Granma)