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A más de medio siglo, ¿el bloqueo se recrudece?…

CUBA, 7 de julio de 2017.- Más allá de administraciones demócratas o republicanas, en los últimos 54 años un tema siempre ha ocupado la agenda del presidente de turno de Estados Unidos en su relación con Cuba: el bloqueo económico, comercial y financiero.

Aun cuando se suele pensar en el bloqueo como una disposición única y abstracta, en realidad se compone por un amplio cuerpo legislativo que regula una serie de sanciones contra Cuba. 

En este sentido, las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (CACR por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América (EE.UU.) constituyen el conjunto más notable de medidas económicas, comerciales y financieras del bloqueo contra Cuba.

REGULACIONES PARA EL CONTROL DE ACTIVOS CUBANOS

Estas estipularon el régimen aplicable a todas las operaciones comerciales y financieras relacionadas con la Isla, incluyendo aquellas que involucran a todos los ciudadanos estadounidenses y personas naturales y jurídicas que residen permanentemente en la nación norteamericana.

De igual forma, dispusieron el congelamiento de todos los activos
cubanos allá; la prohibición de exportaciones antillanas hacia este país, así como todas las transacciones financieras y comerciales efectuadas en divisa norteamericana por el gobierno cubano, a menos que fuesen aprobadas por una licencia.

Se imposibilitó también, a cualquier persona natural o jurídica estadounidense o de terceros países, realizar transacciones en dólares estadounidenses con Cuba o con sus ciudadanos.

Desde entonces, el bloqueo ha producido al pueblo cubano un daño eco­nómico que asciende a 753 688 000 000 dólares, desde su imposición hace más de 50 años. Esto se ha traducido en afectaciones a la salud, la educación, el deporte, la cultura y otros sectores estratégicos para el desarrollo integral del país.

LAS CACR DESPUÉS DEL 17/12

El 17 de diciembre del 2014, el entonces presidente de los EE.UU. Barack Obama reconoció públicamente el fracaso de la política tradicional de su país hacia Cuba. A partir de esta fecha anunció un grupo de medidas ejecutivas dirigidas a modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, entre ellos las CACR.

En la esfera de los viajes, se autorizaron las visitas de estadounidenses a Cuba –mediante licencias generales otorgadas a través de 12 categorías permitidas por la ley- y los viajes educacionales pueblo a pueblo a título individual; y se acordó el restablecimiento de los vuelos regulares entre ambas naciones. Sin embargo, persistió la prohibición a los ciudadanos estadounidenses de viajar libremente a Cuba, según dispone la ley estadounidense.

Desde el ámbito financiero, se autorizó el uso del dólar en las transacciones internacionales de Cuba (hasta ahora no se ha materializado y Cuba sigue sometida a persecución financiera) y la posibilidad de que los bancos estadounidenses provean créditos a los importadores cubanos de productos estadounidenses autorizados.

Sin embargo, el temor de las instituciones financieras a ser sancionadas ha provocado que, en la práctica, el alcance de la medida sea nulo. En esa línea, se mantuvo prohibida la apertura de cuentas corresponsales, en los EE.UU., a los bancos cubanos.

Ello impide el establecimiento de relaciones bancarias directas entre ambos países y encarece las operaciones comerciales.

Para el ámbito comercial, se favoreció a las comunicaciones y el sector no estatal de la economía, en consonancia con la política de soft power o «poder blando», promovida por el presidente Obama para subvertir al pueblo cubano y revertir el socialismo.

En sentido general, las medidas implementadas durante la administración Obama ratificaron que el Presidente de los EE.UU., en uso de sus prerrogativas ejecutivas, puede dar pasos para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo sin necesidad de recurrir al Congreso.

No obstante, estas fueron insuficientes y tuvieron un alcance limitado, en tanto muchas restricciones e importantes obstáculos impidieron su implementación efectiva e imposibilitaron los avances en el área económico-comercial.

LAS CACR TRAS LA ELECCIÓN DE DONALD TRUMP

La elección de Donald Trump como presidente de los EE.UU. ha generado una enorme polémica e incertidumbre a nivel mundial.

La política de ese país hacia Cuba no escapa de esta realidad. El pasado 16 de junio, Trump anunció un cambio en la política de su gobierno hacia la Isla, a implementarse en los próximos meses.

El periodo aún continúa vigente; no obstante, es de esperarse que estas medidas contrasten con las que anteriormente firmó Barack Obama respecto a Cuba. Es entonces posible, una reactivación notable del articulado de las CACR y de las restricciones del Departamento del Tesoro contra Cuba.

En este contexto, los cambios a realizar podrían significar un retroceso en el proceso hacia la  normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU., pues limitarían los viajes de estadounidenses a Cuba y las relaciones comerciales y financieras entre las empresas de ambos países. 

Por Ana Luisa Fernández de Lara López, Cristian Andrés Padilla González, Maibel Costa Ramírez y Natalys Dinza Utria. Estudiantes del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, Raúl Roa García

(Cubavsbloqueo-Granma)