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Bloqueo de EE.UU. contra Cuba: una historia que continúa

CUBA, 8 de diciembre de 2015.- El bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba permanece inamovible, pese al rechazo universal de la comunidad internacional y al inicio el 17 de diciembre del 2014 de un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países.

En efecto, durante el presente periodo resaltó el anuncio de la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre ambas naciones, y el reconocimiento por el presidente estadounidense Barack Obama, de que la política de EE.UU. hacia Cuba, incluido el bloqueo, es obsoleta y debe cambiarse.

En enero del 2015, Obama exhortó al Congreso de su país a iniciar el trabajo de poner fin a tal cerco económico y como parte de los cambios en la política estadounidense hacia Cuba, anunció varias medidas dirigidas a modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

No obstante, si bien a juicio de las autoridades cubanas tales medidas constituyen un paso en la dirección correcta, estas resultan limitadas e insuficientes ante la magnitud y alcance que tienen las leyes del bloqueo para Cuba y el resto del mundo, las cuales se mantienen en vigor y se aplican con rigor.

En ese sentido, la Cancillería de la isla denunció que a pesar del nuevo escenario, en el periodo se ha mantenido el recrudecimiento de esa política de cerco en su dimensión financiera y extraterritorial.

Todo ello, como demostró en el informe presentado por Cuba en Naciones Unidas sobre la Necesidad de poner fin al bloqueo, se evidencia en la imposición de multas millonarias contra bancos e instituciones financieras, como resultado de la persecución de las transacciones financieras internacionales cubanas.

Al respecto, tal como señala el texto, Cuba todavía está impedida de exportar e importar libremente productos y servicios hacia o desde EE.UU., no puede utilizar el dólar estadounidense en sus transacciones financieras internacionales o tener cuentas en esa moneda en bancos de terceros países.

Tampoco se le permite tener acceso a créditos de bancos en EE.UU., de sus filiales en terceros países y de las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Interamericano de Desarrollo.

El bloqueo, por demás, afecta el normal desarrollo del país en todas las esferas de la vida económica, social y cultural, que se ve seriamente obstaculizado por los efectos de tal política hostil.

Cabe señalar que el daño económico ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo, considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, asciende a 833 755 millones de dólares, a pesar de la reducción del precio del oro en comparación con el periodo anterior.

A precios corrientes, según la más reciente valoración de las autoridades cubanas, durante todos estos años el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 121 192 millones dólares.

Por tales razones y debido a la permanencia de esta política de asfixia económica, pese a la nueva coyuntura entre ambos países, la delegación de la isla sometió este año por vigesimocuarta ocasión consecutiva a la aprobación de la Asamblea General de Naciones Unidas el proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo.

En ese foro, ante lo injusto y continuado de este cerco que mantiene Washington desde hace más de medio siglo contra la Mayor de las Antillas, la comunidad internacional expresó con el voto récord de 191 países su más contundente rechazo al bloqueo, frente a la solitaria postura de Estados Unidos e Israel. (Cubaminrex/ Granma/ PL)