Poner fin al #bloqueo a #Cuba promueve los #derechos humanos

Por: Martin Khor, Director Ejecutivo del Centro del Sur.
 
Durante casi un cuarto de siglo, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha venido adoptando, casi por unanimidad, resoluciones anuales que piden poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba y su pueblo durante más de cinco décadas, cual ha sido contraproducente y ha causado enormes pérdidas sociales, económicas y comerciales al pueblo de Cuba. Este año, el 26 de octubre de 2016, otra resolución volverá a ser presentada y sometida a votación.

El bloqueo impuesto contra Cuba, en particular bajo la Ley Helms-Burton de los Estados Unidos de 1996, un acto que es contrario al derecho internacional y los compromisos en tratados internacionales de larga data, ha tenido un impacto negativo en el disfrute de los derechos humanos del pueblo de Cuba, en particular en los grupos más vulnerables incluyendo las mujeres, ancianos y niños. Es contrario a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, que insta a todos los Estados a que se abstengan de promulgar y aplicar leyes y medidas que están en contra del derecho internacional y los principios de soberanía, igualdad de los Estados, la no intervención y la no injerencia en sus asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales.

El cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba anunciada en diciembre de 2014 y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas que se hizo efectivo en julio de 2015, abrió una nueva era en las relaciones entre los dos países y es muy bien acogida. Lamentablemente, el bloqueo aún se mantiene vigente y la mayoría de las transacciones entre los Estados Unidos o personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos y Cuba, continúa  estando prohibida, como recientemente reafirmó  el Departamento del Tesoro y de Comercio de Estados Unidos.

A pesar de los esfuerzos positivos realizados por la Administración de Obama durante 2015 y 2016 para efectuar los cambios de política vis-à-vis las relaciones de los Estados Unidos con Cuba, el bloqueo sigue subsistiendo. A pesar de que el Congreso de los Estados Unidos es el órgano facultado para derogar la legislación relacionada con el bloqueo y eliminarlo, el Presidente de los Estados Unidos tiene amplias prerrogativas para continuar modificando la aplicación del bloqueo y desmantelar la mayoría de sus restricciones sin necesidad de acudir al Congreso.

Las últimas decisiones de la Oficina de Estados Unidos para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) ponen de relieve el grado en que el bloqueo permanece en vigor contra Cuba, con terceros países, sus empresas y bancos estando sometidos al pago de enormes multas, porque han mantenido relaciones comerciales y financieras con Cuba. Del 2009 a 2016, un total de 49 multas han sido impuestas por la OFAC, debido a violaciones del bloqueo. Algunos de los ejemplos más recientes incluyen:

    La penalización de la empresa francesa CGG Servicios SA en febrero de 2016 por la prestación de servicios y equipos de origen americano para la exploración de petróleo y gas en aguas territoriales de Cuba y para la investigación sísmica por una entidad cubana en la Zona Especial de Desarrollo Económico de Cuba;
    La imposición de sanciones a dos bancos europeos por mantener relaciones bancarias legítimas con Cuba y otros países – a Commerzbank de Alemania una multa de US $ 1.710 millones, y a Crédito Agricola de Francia una multa de US $ 1.116 millones. Debido a tal sanción, el banco alemán terminó sus operaciones con bancos cubanos y la Embajada de Cuba en Berlín;
    Rechazo de una transferencia de una empresa comercial de níquel cubano por el banco suizo BCGE.

El bloqueo no solo afecta al pueblo cubano y las transacciones comerciales y financieras cubanas sino también las actividades de cooperación Sur-Sur que Cuba ha venido realizando desde hace décadas. Por ejemplo, la respuesta de de ayuda médica de emergencia de Cuba a los países africanos afectados por las crisis de Ébola en África Occidental reconocida en todo el mundo, es un gran ejemplo de solidaridad con la comunidad internacional. La ayuda cubana para hacer frente a esta crisis de salud habría sido más amplia de no haber sido por el bloqueo. El levantamiento permanente del bloqueo permitirá a Cuba cooperar más con otros países en desarrollo en materia de salud, medio ambiente, agricultura, entre otras cuestiones.

Los países en desarrollo han insistido continuamente en que los principios del derecho internacional relativos a la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en los asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales, son principios fundamentales que garantizan el desarrollo y el mantenimiento de un régimen multilateral basado en normas que conlleva a la paz y el desarrollo de los países en desarrollo.

Los países en desarrollo también han estado consistentemente unidos en el llamado a la eliminación de la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, incluida la aplicación de medidas económicas y comerciales por un Estado contra otro que afecta la capacidad de este último para disfrutar de los beneficios de una navegación y comercio internacional sin obstáculos y que también interfiere en la relación con terceros países, impactando negativamente en su comercio, inversiones y actividades de cooperación. Los daños acumulados en estas casi seis décadas desde que el bloqueo fue establecido ascienden a no menos de $ 753,688,000,000, que se han calculado sobre la base del valor del oro, teniendo en cuenta su depreciación. A precios corrientes, estos daños acumulados ascienden a no menos de $ 125,873,000,000.

Los Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los 77 y China, que representa a 133 países en desarrollo, en su cuadragésima Reunión Anual de Ministros celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 23 de septiembre de 2016, expresaron su firme oposición a tales medidas y "reafirmaron que la imposición de medidas económicas coercitivas, incluidas las sanciones unilaterales contra países en desarrollo, no contribuyen al desarrollo económico, incluido el diálogo y el entendimiento entre los países”.

En el párrafo 152 de su declaración ministerial de 2016, los ministros del G-77 y China, reafirmaron su firme rechazo a la imposición de las leyes y reglamentos de efectos extraterritoriales y todas las demás formas de medidas económicas coercitivas, incluidas las sanciones unilaterales en contra de los países en desarrollo, y reiteraron la necesidad urgente de eliminarlos inmediatamente. Hicieron hincapié en que estas medidas no solamente socavan los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, sino que además amenazan gravemente la libertad de comercio y la inversión. Los Ministros, por tanto, convocaron a la comunidad internacional a adoptar medidas urgentes y eficaces para eliminar el uso de medidas económicas coercitivas unilaterales contra los países en desarrollo.

En particular, los Ministros del Grupo de los 77 y China "expresaron su más enérgico rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales y reiteraron su solidaridad con Cuba. Dieron la bienvenida al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y los Estados Unidos de América, y dentro de ese contexto, a la visita del presidente Barack Obama a Cuba. Asimismo, reafirmaron su llamado al Gobierno de los Estados Unidos para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a esa hermana nación desde hace más de cinco décadas. Los Ministros, reconocieron que las medidas adoptadas por el poder ejecutivo del Gobierno de los Estados Unidos para modificar algunos aspectos de la implementación del bloqueo son positivos, y que estas todavía tienen un alcance limitado. Alentaron al presidente de los Estados Unidos a adoptar todas las medidas que estén dentro de sus facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo contra Cuba, y al Congreso de los Estados Unidos a iniciar, a la brevedad posible, una discusión sobre la eliminación del mismo.”

El Grupo de los 77 y China también condenó el uso de medidas económicas unilaterales contra Sudán, la República Islámica de Irán, la República Bolivariana de Venezuela, la República Árabe Siria y el bloqueo impuesto por Israel a la Franja de Gaza, que afecta a las vidas de millones de personas palestinas y pidieron su levantamiento o eliminación inmediata.

En la declaración final adoptada por la XVII Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados en Isla Margarita, República Bolivariana de Venezuela, el 19 de septiembre de 2016, los líderes de los Estados miembros del MNOAL, en representación de 120 países en desarrollo “expresaron su condena por la promulgación y aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra países del Movimiento, en violación de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, en particular los principios de no intervención, la autodeterminación y la independencia de los Estados objeto de tales prácticas. En este sentido, reiteraron su determinación para denunciar y exigir la derogación de estas medidas, que afectan a los derechos humanos y obstaculizan el desarrollo económico y social de los pueblos que son víctimas de ellos. Del mismo modo, se reafirmó que cada Estado tiene plena soberanía sobre la totalidad de su riqueza, recursos naturales y actividad económica, ejerciéndola libremente”.

Varias conferencias recientes de la ONU y otros foros también han rechazado el uso de medidas coercitivas unilaterales, incluyendo el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Por ejemplo, en septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron por consenso la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (resolución de la Asamblea General de la ONU A / RES / 70/1) " Transformando nuestro mundo: La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible". En el párrafo 30, la Agenda 2030 hizo hincapié en que "se insta enérgicamente a los Estados que se abstengan de promulgar y aplicar las medidas económicas, financieras o comerciales unilaterales que no estén en conformidad con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas y que impiden la plena consecución del desarrollo económico y social, en particular en los países en desarrollo”.

Realizar un análisis más exhaustivo del impacto en el disfrute y realización de los derechos humanos de todas las medidas coercitivas unilaterales que se aplican actualmente, sería una iniciativa importante. Esto es particularmente significativo en relación con la evaluación del impacto de esas medidas sobre los derechos humanos de las personas que viven en los países afectados, en especial en las mujeres, ancianos y niños, que son con frecuencia las principales víctimas de este tipo de medidas como en el caso de la prohibición del acceso a los medicamentos y a la tecnología para la producción de medicamentos en Cuba y en la República Islámica de Irán, los dos países más afectados por el embargo de Estados Unidos. Las Naciones Unidas estarían en mejores condiciones para realizar un análisis y evaluación de este tipo sobre una base más regular y sustancial. En este sentido, el reciente nombramiento de un Relator Especial sobre los impactos negativos de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos por parte del Consejo de Derechos Humanos (CDH) derivada de la resolución HRC 27/21 del 3 de octubre 2014 es un logro importante. La resolución también dispone la realización de un panel bianual bajo la perspectiva de los derechos humanos sobre la cuestión de las medidas coercitivas unilaterales y los derechos humanos.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, bajo el liderazgo del presidente Barack Obama y el presidente Raúl Castro marcaron un punto de inflexión histórico positivo. Este paso positivo debe ser seguido de forma activa con el levantamiento permanente del bloqueo.

El bloqueo ha impactado negativamente en el crecimiento y desarrollo económico de Cuba y su población. También afecta el pleno potencial de Cuba para ser un actor en el comercio internacional y el desarrollo. Hay un gran potencial positivo derivado de la mejora de las relaciones entre Cuba y los EE.UU. y con el resto del mundo, y este potencial puede ser realizado  poniendo fin de forma permanente al bloqueo contra Cuba lo más pronto posible, en consonancia con los llamados realizados por la Asamblea General de las Naciones Unidas y de todos los países en desarrollo en el Grupo de los 77 y China y en el Movimiento de Países No Alineados.

(Cubavsbloqueo-EmbaCuba Ginebra)
 

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