La política de bloqueo perjudica también a los ciudadanos norteamericanos y de terceros países.
La eliminación del bloqueo podría generar 100 mil puestos de trabajo e ingresos adicionales por 6 mil millones de dólares a la economía de los EE.UU., según un estudio presentado por el Director del Centro de Negocios e Investigaciones de la Universidad del Sur de Alabama, en la Cuarta Cumbre Nacional sobre Cuba, que tuvo lugar en Mobile, Alabama, en junio del presente año[1].
Otro estudio realizado en el 2000 por el World Policy Institute de Nueva York, reveló que sólo la venta sin restricciones de alimentos y medicinas a Cuba, podría generar anualmente 1600 millones de dólares – casi cuatro veces el monto actual de las compras cubanas de alimentos en los EE.UU. –, y 20 mil puestos de trabajo adicionales a la economía norteamericana[2].
La economía de los EE.UU. pierde anualmente debido al bloqueo contra Cuba hasta 1240 millones de dólares en exportaciones agrícolas y hasta 3 mil 600 millones de dólares anuales en otras actividades económicas, según estudios realizados por instituciones norteamericanas[3].
Según estimados, realizados en el 2001 por la U.S. International Trade Commission, las exportaciones de los EE.UU. a Cuba oscilarían entre 658 millones y 1 200 millones al año.
De acuerdo con otra investigación, realizada en el 2004 por Tim Lynch, Necati Aydin y Julie Harrington de la Universidad Estatal de la Florida, 10 años después del levantamiento del bloqueo las exportaciones hacia la Isla oscilarían entre 6 mil millones y 9 mil 470 millones de dólares anuales, con un potencial de exportación neta o superávit comercial bilateral a favor de los EE.UU. de 3 mil 600 millones de dólares.
A pesar de las prohibiciones de viajar a Cuba, los subscriptores de la revista New York Travel & Leisure Magazine, seleccionaron a Cuba como la mejor Isla en el Caribe. El National Geography Traveler Destination Scoreboard, por su parte, informó que tras encuestar a 200 especialistas en turismo sostenible, el Centro Histórico de La Habana fue seleccionado entre los mejores 115 lugares del mundo. Según una encuesta realizada en abril del 2001 por la Cuba Policy Foundation, el 66.8 por ciento de los norteamericanos pensaban que se les debería permitir viajar a Cuba.
Un estudio realizado en el año 2003 por el Grupo Brattle, reveló que las visitas de los cubanos residentes en los EE.UU. crecerían unos 289 mil viajeros anuales adicionales y las de los norteamericanos hasta 2.8 millones de visitantes (2.72 millones por encima del nivel de entonces), si se decidiera levantar el bloqueo. En total, vaticinó que 3.01 millones de viajeros adicionales procedentes de los EE.UU. visitarían Cuba anualmente[4].
Según estimados, sólo el levantamiento de las restricciones de viajes a Cuba generaría un crecimiento anual de ingresos a la economía norteamericana de entre 1180 y 1610 millones de dólares. Esa expansión crearía entre 16 mil 888 y 23 mil 20 nuevos empleos[5].
Según otras proyecciones, los viajes anuales a Cuba desde los EE.UU. alcanzarían los 4 millones de visitantes en el primer año. Los cálculos más conservadores cifran en 1.5 millones las personas que arribarían a Cuba desde los Estados Unidos en el tercer año después de levantada la prohibición de viajes. Sobre la base de esta última previsión, se calcula que sólo la eliminación de las restricciones de viajes produciría un incremento de entre 126 y 252 millones de dólares anuales en las ventas norteamericanas de productos agrícolas a Cuba por encima de los actuales niveles[6].
Las pérdidas totales para empresas norteamericanas por cada millón de turistas norteamericanos que no pueden visitar Cuba alcanzan los 565 millones de dólares, desglosados en:
Millones de dólares
Aerolíneas......................................................... 300 Agencias de viajes y turoperadores........................ 160 Importaciones de Cuba de bebidas y alimentos......... 45 Otras importaciones de Cuba................................. 30 Agencias de publicidad y prensa............................. 30
El levantamiento total del bloqueo reportaría a la economía estadounidense unos 545.6 millones de dólares y crearía 3 mil 797 empleos después de un año, sólo en beneficios vinculados con los viajes. Transcurridos cinco años del levantamiento del bloqueo la economía norteamericana estaría recibiendo beneficios adicionales por 1 972 millones y habría sido creados 12 mil 180 empleos[7].
El levantamiento del bloqueo podría generar ingresos anuales entre 2 mil y 3 mil millones de dólares a las compañías norteamericanas del sector energético, según un estudio realizado por dos destacados economistas norteamericanos del sector en diciembre del 2001[8].
En su trabajo, demostraron que el bloqueo plantea obstáculos insuperables a la realización de las significativas potencialidades de cooperación entre Cuba y los EE.UU. en materia energética, limitando las opciones para el fortalecimiento de la seguridad energética de los EE.UU. y la diversificación del suministro energético a La Florida y restringiendo las alternativas para el alivio de un previsible déficit en la capacidad de refinación local norteamericana. También señalaron que las aguas cubanas podrían brindar una fuente rica en gas natural, con potencial para la exportación a La Florida por gasoducto, afirmando que el suministro por Cuba de 2 millones de toneladas anuales de gas a La Florida representaría para los EE.UU. una oportunidad de negocios de 300 millones de dólares anuales. Añadieron que el gas cubano podría ser convertido de manera rentable en productos líquidos como gasolina o diesel, a través de la construcción de una planta convertidora.
Como resultado de la investigación realizada, los economistas norteamericanos concluyeron que si la demanda de energía crece un 4 por ciento anual, Cuba necesitará instalar facilidades de generación adicional por 478 Megawatts para el año 2015 y que la capacidad de refinación de gasolina tendría que ser incrementada como mínimo entre 30 mil y 38 mil barriles por día.
Como se ha indicado, la reciente reinterpretación de la OFAC del concepto de pago por adelantado en las compras de alimentos por parte de Cuba en el mercado estadounidense, tiene sensibles consecuencias negativas.
Desde el 2001 y hasta marzo de 2005, las autoridades cubanas pagaban por las mercancías agrícolas norteamericanas después de la salida de los productos o a su llegada a la Isla, en un plazo de 72 horas[9].
Cuba importará en el año 2005 entre 750 mil y 800 mil toneladas de arroz; en un corto plazo, las compras podrían llegar al millón de toneladas. Adquiriendo sólo 100 mil toneladas a los Estados Unidos, la Isla ocuparía el tercer lugar como importador de ese grano en el mercado norteamericano. Si existiera un comercio normal entre ambos países, y sin sacrificar otras fuentes de suministro de arroz a la Isla, Cuba podría adquirir entre 500 mil y 700 mil toneladas de arroz anuales a productores norteamericanos; Cuba pasaría a ocupar el primer o segundo lugar entre los importadores de arroz norteamericano[10].
Cuba comprará durante este año alrededor de 1 700 millones de dólares en productos agroalimentarios y estaba preparada para dar un salto importante en el monto de sus compras a los EE.UU. Si no existieran las restricciones actuales en el comercio, el país habría importado entre 700 y 800 millones de dólares de productos agroalimentarios norteamericanos. Con ello se duplicaría el nivel de las compras realizadas el pasado año, que fueron del orden de los 450 millones de dólares[11].
Como consecuencia de las acciones emprendidas recientemente por la OFAC, según pronósticos de la Asociación de Productores de Manzanas de los EE.UU., las exportaciones de esa fruta a Cuba se reducirán en por lo menos 30%, cuando se recolecte la cosecha de este verano. El estado de Virginia exporta alrededor del 80 % de sus manzanas a la Isla. Para la empresa láctea Dairy America, sus embarques de leche en polvo desgrasada al mercado cubano son ahora más costosos y más lentos, debido a las nuevas disposiciones de la OFAC que imponen gastos adicionales por unos 3 mil dólares a cada envío de mil toneladas[12].
La prohibición a que instituciones cubanas participen en los ensayos clínicos de medicamentos fabricados en los EE.UU., afecta también directamente al pueblo norteamericano y de otros países. Por ejemplo, los diseñadores norteamericanos de los ensayos de un medicamento contra la sicklemia, estimaron que la participación cubana habría permitido llevar el nuevo medicamento al mercado al menos un año antes, ya que las pruebas se habrían beneficiado de la existencia en Cuba de un registro nacional de pacientes de esa enfermedad, inexistente en el caso de los EE.UU[13].
Los efectos negativos del bloqueo en la biotecnología cubana, tienen también consecuencias perjudiciales indirectas para la salud en los países subdesarrollados. Cuba es el país del mundo que tiene más proyectos de vacunas preventivas y terapéuticas contra las principales enfermedades del Tercer Mundo, con un total de 29 proyectos.
La organización “Pediatric Dengue Vaccine Initiative (PDVI-EE.UU.) y el National Vaccine Institute (IVD) de la República de Corea, seleccionaron entre más de 100 proyectos internacionales uno del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba, por su gran importancia en la obtención perspectiva de una vacuna contra el dengue, enfermedad que azota a numerosos países subdesarrollados. Se otorgó financiamiento a los restantes 12 proyectos seleccionados, mientras que el de Cuba tuvo que ser desestimado como consecuencia del bloqueo.
En el año 2002, las afecciones del corazón causaron en los EE.UU. 240.8 muertes por cada 100 mil habitantes, constituyendo la primera causa de muerte en ese país. Las afecciones cerebro-vasculares, con 56.2 muertes por 100 mil habitantes, representan la tercera causa de muerte.
De acuerdo con los Editores del Harvard International Review, Ryan Bradley and Edy Rim, una evaluación independiente de la Universidad de Ginebra endosó el novedoso medicamento cubano PPG (Ateromixol o policosanol), creado en 1991, como la mejor droga anticolesterol disponible[14].
Un artículo científico titulado “Meta-Analysis of Natural Therapies for Hyperlipidemia: Plant Sterols and Stanols Versus Policosanol”, publicado en Pharmacotherapy en el 2005, señaló que los estanoles y esteroeles de plantas, disponibles en los EE.UU., son bien tolerados y seguros, pero el policosanol (PPG) es más efectivo que los anteriores en el nivel de reducción del LDL (colesterol malo) y es mucho mejor para el paciente por tener que tomar una sola tableta al día, ser mucho más barato y con más potencialidad en los beneficios cardiovasculares.
Si no existiera el bloqueo, miles y quizás cientos de miles de ciudadanos norteamericanos habrían salvado sus vidas o no padecerían secuelas físicas u otras limitaciones como consecuencia de no ser tratados, por absurdas razones políticas, con el PPG, el medicamento anticolesterol más eficaz y barato disponible, patentado en Cuba.
En cuanto al cáncer, desde 1970 la tasa de mortalidad de cáncer del pulmón en los EE.UU. ha sido más alta que la de otros tipos de esta enfermedad. El número de muertos por cáncer en ese país supera anualmente las 560 mil personas; cada año aparecen un millón 250 mil nuevos enfermos; sólo por cáncer de pulmón mueren aproximadamente 166 mil personas cada año y una de cada tres mujeres y uno de cada dos hombres de los norteamericanos que viven hoy sufrirán algún tipo de cáncer a lo largo de sus vidas.
Después de más de 30 años de programas y más de 230 mil millones de dólares gastados, es mínimo el resultado en la lucha contra el cáncer en los EE.UU.. Si no existiera el bloqueo, las instituciones de la biotecnología cubana que trabajan en numerosos proyectos de investigación de avanzada como vacunas terapeúticas contra diferentes tipos de cáncer -10 proyectos -, o monoclonales patentados para el diagnóstico precoz del cáncer, entre otros, podrían contribuir a enfrentar esta grave enfermedad.
[1] Según demuestra un estudio el fin del bloqueo a Cuba beneficiaría a Estados Unidos, 8 de junio del 2005 http://www.argenpress.info/nota.asp?num=021477
[2] Dr. Stern, Paula, “The Impact on the U.S. Economy of Lifting the Food and Medical Embargo on Cuba”, World Policy Institute, 2000 , en : http://www.worldpolicy.org/projects/uscuba/index.html
[3] “Impactos económicos de las exportaciones agrícolas de los EE.UU. a Cuba”, C. Parr Rosson y Flynn Adcock, profesores de la A&M Texas University, Cuba Policy Foundation, 28 de enero del 2002. http://www.cubafoundation.org/pdf/CPF-Release-AgStudy-0202.28.htm
[4] Resumen Ejecutivo del estudio “The impact on the U.S. economy of lifting restrictions on travel to Cuba, realizado por The Brattle Group para el Center for International Policy de Washington
[5] Idem
[6] Estudio de Parr Rosson de la Texas A&M University, citado en Boletín de prensa de la Cuba Policy Foundation del 5 de febrero de 2003.
[7] “Economic Benefits to the United States from Lifting the Ban on Travel to Cuba,” Ed Sanders and Patrick Long, University of Colorado at Boulder, Cuba Policy Foundation, 25 de junio de 2002. http://www.cubafoundation.org/Releases/Study%20Shows%20Cuba%20Travel%20GOOD%20for%20U.S.%20Economy%20-%200206.25.htm
[8] “The Potential for the U.S. Energy Sector in Cuba”, por Amy Myers Jaffe, asesor principal de energía del Instituto para Política Pública James A. Baker III en la Universidad Rice y Ronald Soligo, profesor de economía de la Rice University, publicado el 17 de diciembre del 2001 por la Cuba Policiy Foundation
[9] En Juventud Rebelde, 24 de junio de 2005
[10] Declaraciones de Pedro Alvárez, Presidente de ALIMPORT, en Granma Internacional 24 de junio de 2005
[11] Idem
[12] “Congreso de EE.UU. debe lograr vías más expeditas al comercio con Cuba” en Granma Internacional, 24 de junio de 2005
[13] Presentación del Dr. Peter G. Bourne, Presidente de la Junta de Medical Education Cooperation with Cuba (MEDICC) ante la Cumbre Nacional sobre Cuba, Tampa, Florida, 8 de octubre de 2004, citada por Gail Reed en MEDICC, National Summit on Cuba: Embargo Harms US People, Too. Bourne fue Asesor para cuestiones de salud del Presidente Carter y Secretario General Adjunto de la ONU de 1979 a 1981. http://medicc.org/medicc_review/1104/pages/headlines_in_cuban_health.html#top
[14] R: Bradley and E. Rim, “Loosening the Reins: Autonomy Boosts Cuban Medical Industry.” In Harvard International Review, Fall 1994, p. 66. citado por “Denial of Food and Medicine: THE IMPACT OF THE U.S. EMBARGO ON HEALTH & NUTRITION IN CUBA, A Report from the American Association for World Health, marzo de 1997.
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