Sectores cubanos denuncian daños provocados por bloqueo
CUBA, 20 de septiembre de 2007. Las afectaciones de diverso tipo provocadas a sectores productivos y sociales cubanos por el bloqueo norteamericano fueron denunciadas por funcionarios y especialistas de la Isla.
El cerco impuesto por Washington a Cuba hace más de cuatro décadas implica disposiciones y regulaciones de carácter unilateral que obstaculizan desde el funcionamiento de una empresa hasta la atención médica a niños enfermos o discapacitados.
Al comparecer aquí ante la prensa, la doctora Herminia Palenzuela, del hospital pediátrico William Soler y especialista en cirugía cardiovascular en infantes, relató que durante 35 años Estados Unidos ha negado a Cuba el acceso a necesarios equipos de alta tecnología.
Nos incluyeron en una extraña lista de "hospitales denegados" impidiendo hasta la compra de válvulas protésicas usadas en los casos de niños con aritmias y de marcapasos cuya implantación en los menores puede evitar cirugías complejas, señaló.
Cecilio Collazo, de la empresa importadora de la base material de estudio para la educación, reveló la prohibición enfrentada para la adquisición de medios de enseñanza e instrumentos de laboratorios sólo porque se usaron componentes estadounidenses en su fabricación.
El director de cine Rigoberto López informó la negativa de visados a cineastas, así como a autorizar la exhibición en Estados Unidos de su película "Del Son a la Salsa" con el absurdo pretexto de "no es conveniente a nuestros intereses".
Digna Guerra, directora del Coro Nacional de Cuba, asombró al relatar que los integrantes de un coro infantil no pudieron aceptar una invitación para actuar en territorio norteamericano al negárseles las visas por constituir "un peligro para la seguridad nacional".
Pero tampoco los atletas cubanos que compiten en eventos internacionales para discapacitados pueden viajar a Estados Unidos y Ricardo Gómez fue imposibilitado de hacerlo incluso a un congreso auspiciado por la familia del ex presidente John F.Kennedy.
Centenares de marinos perdieron sus empleos al adquirir empresas norteamericanas las unidades de cruceros turísticos donde habían sido contratados y adoptar como primera medida la cesantía del personal cubano.
La urgencia en dejar sin trabajo a los cubanos fue tal que 230 de ellos se encontraban en Europa laborando para la empresa Pullman Tours, se les bajó de los barcos por los adquirentes estadounidenses y fueron enviados a Cuba asumiendo el costo de pasajes aéreos.
El doctor Alexander Mármol, coordinador del programa de trasplante renal, reveló la imposibilidad de que Cuba cuente con la donación de un laboratorio hecha por una ONG extranjera, necesario para la atención a los pacientes, sólo por incluir equipos fabricados en Estados Unidos
Ese laboratorio permitiría una mejor clasificación de las personas necesitadas de trasplante renal, pero medidas como esa y la negativa a aceptar que Cuba acceda a la tecnología molecular en la especialidad, pone en peligro la vida de ellas, apuntó.
(Cubaminrex- P). |