Cuba califica al bloqueo como un acto de genocidio y de guerra económica.
Afirmó Bruno Rodríguez, viceministro primero de Relaciones Exteriores, al presentar el informe de Cuba sobre la Resolución 59/11 de la Asamblea General de Naciones Unidas, en el que se denuncian las graves consecuencias del bloqueo contra nuestro país
Por Mariela Pérez Valenzuela
Tomado de Granma,
28 de septiembre de 2005
La política de bloqueo contra Cuba, agresiva, violatoria del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, en una época de guerras preventivas e intervenciones unilaterales impulsadas por Estados Unidos, está profundamente aislada, aseveró Bruno Rodríguez Parrilla, viceministro primero de Relaciones Exteriores.
Al presentar ante la prensa nacional y extranjera en la sede de la Cancillería el Informe de Cuba sobre la Resolución 59/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas al Secretario General de ese organismo internacional, el Viceministro demostró con ejemplos los efectos del bloqueo no solo para el pueblo cubano, sino para ciudadanos de otras naciones, empresas y terceros países.
El bloqueo contra Cuba es inmoral e ilegal, afirmó Rodríguez, quien apuntó que es una política obsoleta y fracasada, a pesar de los daños causados a la economía nacional, que se traducen en sufrimiento para nuestro pueblo. Sostuvo que a la Casa Blanca no le queda ningún pretexto para insistir en ese proceder, como no sea la ridícula excusa de supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba.
Precisó que según cálculos conservadores, el bloqueo nos ha causado daños económicos directos por más de 82 000 millones de dólares en más de cuatro décadas, con un promedio anual de 1 782 millones de dólares.
En el Informe denominado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, que circula también en la ONU, se precisa que esta cifra no incluye los más de 54 000 millones de dólares imputables a daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales del país por los sabotajes y acciones terroristas estimulados, organizados y financiados desde los Estados Unidos, ni el valor de los productos dejados de producir o los daños derivados de las onerosas condiciones crediticias que se le imponen a Cuba.
Dijo que a pesar de ello la Revolución resiste, la economía cubana tiene un curso de recuperación irreversible y el país se desarrolla.
Rodríguez señaló que el bloqueo califica como un acto de genocidio y de guerra económica, y refiriéndose a su carácter extraterritorial precisó que durante el 2004 un total de 77 compañías, instituciones bancarias y organizaciones no gubernamentales (ONG) de distintos países fueron multados por el Gobierno norteamericano, al considerar que violaron las leyes de esta política anticubana.
El Viceministro también se refirió al recrudecimiento del bloqueo en el último año y en ese sentido dijo que el Plan Bush para la anexión, cuyo objetivo fundamental es destruir a la Revolución, incluye medidas dirigidas a asfixiar la economía, restringir aún más los flujos financieros y los viajes, y obstaculizar los vínculos entre cubanos residentes en Estados Unidos y sus familiares en la Isla.
A la vez, se propone impedir los intercambios académicos, culturales, científicos y deportivos entre los dos pueblos y propiciar las condiciones para una eventual intervención en Cuba, añadió.
En el 2004 —expuso— las visitas de los norteamericanos a la Isla disminuyeron en un 40,5% y en lo que va de año (con cierre 31 de agosto) en un 33%, en comparación con igual periodo del pasado año.
A partir del segundo trimestre del 2004, Washington arreció una campaña para impedir el depósito, canje a otras monedas o transferencias a través de bancos de terceros países de los dólares que Cuba obtiene legítimamente por concepto de turismo, remesas y ventas en centros comerciales, recordó.
Más del 70% de los cubanos han nacido y vivido bajo el bloqueo, significó el Vicecanciller, antes de señalar cómo se obtendrían mayores logros en sectores clave como la vivienda y el transporte si fuera suspendido el más prolongado y cruel asedio que haya conocido la historia de la humanidad.
CON BLOQUEO O SIN BLOQUEO LA REVOLUCIÓN TIENE SU FUTURO ASEGURADO
Nuestra opción de independencia nacional y el socialismo son irrevocables, afirmó Bruno Rodríguez. Sin el bloqueo, nuestros sueños se harían realidad con mayor rapidez, con mucho menos costo y menos trabajo, pero no van a ser detenidos por esa guerra económica.
La recuperación de nuestra economía no está en juego ni depende de esa medida ilegal y arbitraria, reflexionó.
Somos dueños de nuestro destino y podemos afirmar que con bloqueo o sin él, la Revolución cubana tiene su futuro asegurado porque está en el corazón de los cubanos, en especial de sus generaciones más jóvenes.
El próximo 8 de noviembre será votada, por decimocuarta ocasión a propuesta de Cuba, la Resolución que pide poner fin al bloqueo, adoptada por primera vez en 1992 y aprobada el año pasado por 179 de los 192 países miembros de la ONU. |